Un hombre se sube al carro y dice:



"Señoras y señores, madre y padre de familia, jóvenes estudiantes, señoritas...

Perdone si le molesto o le interrumpo su viaje. Soy un hombre que se gana la vida subiendo de micro en micro, trabajando honradamente para llevarle de comer a mis dos hijos. Yo no te robo, yo no te estafo, yo trato de salir adelante con lo que puedo. Es fregado que la gente te mire mal: `ahí viene ese forajido´ , `este tiene pinta de choro´ dicen los que no me conocen; pero ellos no saben mi realidad, no saben lo duro que es no tener trabajo por llevar un maldita sentencia encima. Si, es cierto, me he equivocado en mi pasado y ya he pagado caro por eso. Pero ahora trato de reformarme, ahora trato de salir adelante... Usted madre, debe entenderme, sabe lo duro que es ver que tu familia no tiene ni p´al pan.

Yo no te me figo, no te voy a pedir que me regales tu dinero, sólo te pido que me colabores con estos caramelitos que vendo: ayúdame hermano, hermanita. No seas indiferente, mira que el mundo da vueltas. No te me hagas el dormido, no me trates mal.

Cuánto te cuesta, cuánto te vale: diez centavitos. Tú te compras un cigarrito por treinta centavitos, mira, apóyame dejando de fumarte un cigarrito y colaborándome...

Voy a pasar por sus asientos para ver quién me puede ayudar.

Muchas gracias por escucharme.

Perdone la molestia.




¿Qué vida es esta en la que vivimos?

¿Por qué uno tienen demasiado y otros no tienen nada?

¿De qué esencia impura está compuesta nuestra carne egoísta?

¿Cómo logramos ser mejores?

¿Cómo creerle a hombre pobre?

¿Cómo creerla a un pobre rico?

¿De qué alimentarnos?

¿Cómo guardar la esperanza?


Yo ya no puedo seguir contemplando, sin hacer nada, sin proponer algo. No puedo quedarme callado, ya no puedo ser un mudo testigo de la muerte de tantos hermanos míos. Ya es tiempo de usar el fusil verbal, ponernos el chaleco antipalabras y fumar por los que no tienen boca, llorar por quienes ya no tienen lágrimas, masturbar por quienes carecen de manos, contestar por quienes nunca escucharon.


Hoy me es necesario abandonar la casa y el sillón, los amigos, la familia. Debo salvaguardar los pirncipios de los demás, desenterrar los libros ocultos, rezar algun salmo olvidado, proder la vela de la esperanza y cantar una vieja canción de amor.


Así tal vez, pueda ayudar en algo.

3 comentarios:

Delos dijo...

Lo extraño es que los dos padecemos de parkinson y somos pareja nos apoyamos sobre todo en nuestros dias dificiles por la enfermedad te invito a visitar el blog de jorge creo que resultara interesante ver su vision como filosofo http://alquimiajf.blogspot.com

Epidemor dijo...

No se puede tapar el sol con un dedo.

No se puede más que dar un grano de arena. Lo feo, lo horible, lo tenebroso como la cara del pobre que mira comer al rico, es que el grano de arena igual se lo llevará el viento.

Pero mucha arena es invencible.

El viento no debe ganarle jamás.

halfing dijo...

es cuestion diaria...
unos suben, se suben
pero la cuestion no es solo colaborar; mirar que aquello es solo un paliativo para que estos seres sobrevivan un dia mas.
soluciones reales?
claro aquellas solo son ficciones
... no pretendo algo definitivamente revolucionario, sino justicia vital.
una mejor puesta de calidad de vida.