Andrea, la que nutre.

Déjame perderme entre tus senderos bifurcados por alguna luz que olvidamos apagar. Permíteme jugar en tus tierras, en tus ojos y entre tus manos. Siente mi mano, vieja pero cálida, sincera, entregada al mundo sin pedir nada a cambio. Lame, bebe, absorbe.

 

Me derrito ante tu cuerpo como la tierra lo hace al viento, me pierdo en tus ideas, en tus pezones, en tus llagas de mujer amada por visitantes nocturnos que jamás entendí.

 

Comamos del mismo plato, sentémonos en el mismo sillón, déjame tocar tus encantos de brava mujer, de dulce y linda fémina que dice “te quiero” al oído, que vulnera mis olores, mis líquidos, mis fragores.

 

Estalla, libera y revuelca mis ojos. Conquista, destruye y renace mi sed. Siembra caricias, orgasmos, bellezas. Piensa, exprime, excita, renueva, ama.

9 comentarios:

madrugada dijo...

me gustó tu texto.
gracias por pasar..

noop dijo...

me gustó ...x)
y sí eso es lo q pretendía..

DaHída AliCs dijo...

Realmente nutre...

Anónimo dijo...

q onda a ya hablaremos.
L A

Hombre Extraño dijo...

Gracias a los que les gustó y también a los que no.


Sí, realmente nutre.


¿Aún hay que hablar?

Epidemor dijo...

No, hay que sentir :)

CÉSAR ANTONIO dijo...

¡¡Ah, qué amor tan exigente!!

Moisés AZAÑA ORTEGA dijo...

Andrea, ¡nútreme!, toy cofla en todo aspecto.

Sfumato de Marte dijo...

Orfeo