(1969)
S.R.D.
Escritos diversos, hechos por un estudiante de comunicación social que tiene profundos y terribles delirios literarios...
(1969)
S.R.D.
Descuidado por convicción, obsesionado con el desarrollo, compulsivo en cuanto a los placeres mundanos, amigo de su sombra y del primer libro que violó. Utópico, sectario, sin cuidados políticos, con sangre en las manos, con semen en los codos, con sudor en las uñas, sin marcas en la frente: El joven con vastos delirios literarios que procurará –una vez más- crear alguna narración extraña.
Hijo maldito, vago por esencia, debiéndole dinero, promesas y verdades a medio mundo. Solitario, triste lector de madrugada que toma café para dormir. Fumador lunático, bebedor iluso, impecable mentiroso.
Con jeans rasgados y cigarrillos baratos, cantando la única canción que logró memorizar completamente, esperando que ella se le cruce en la siguiente cuadra. Olvida fácilmente el cariño, es inestable, duda de casi todos, no tiene un lugar favorito para asistir a los encuentros que la piel, las lágrimas y el ardor sexual solicitan.
Escribe por que quiere, con frases trilladas y casi a la volada, sin pensar mucho, evadiendo pacientes análisis que podrían mejorar -o empeorar- el excrito. Llora por que ya no se encuentra en el espejo, quiere a su mariposa liberada por sus plumas, quiere al cadáver que produce flores, quiere al dios que niega, al gato que le lame la herida izquierda, a la mano que masturba su encanto infantil de pedante soñador.
Se alegra con el azul, camina olvidando el viejo precepto de mirar al horizonte, colecciona lágrimas de mujeres, gritos de niños, indignación de humanos. Manipula, porque eso le enseñaron cuando niño. Enseña, porque le gusta que se parezcan a él. Recita mal, no se peina, juega a vivir y siempre pierde. Se declara un hombre extraño.
1 comentarios:
El buen Silvio, recuerda como hasta hace un tiempo lo escuchaba tanto?... He retomado esa extraña pasión y no deja de conmoverme. Hay miles de cosas que se repiten sin o con sentido y no dejan de conmoverme.
Saludos Hombre Extraño.
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